domingo, 10 de febrero de 2013

POR QUÉ FRACASAN O AVANZAN LOS PAISES


La respuesta a esta pregunta es la clave para comprender las causas de la desigualdad de los pueblos ¿Por qué unos países viven en la abundancia, mientras otros padecen pobreza e incluso hambre? Los notables economistas Daron Acemoglu, profesor de economía del instituto de Massachusetts y James A. Robinson, politólogo y economista de la Universidad de Harvard y coautores del libro Los Orígenes de las dictaduras y las democracias, galardonado con premios internacionales, se enfrentan a esclarecer este problema decisivo del cual dependen la prosperidad y la pobreza del mundo. Desde luego que las soluciones propuestas son diversas y discutibles, principalmente la más importante mencionada por estos autores que Francis Fukuyama sintetiza así: “la política se convierte en las instituciones que nacen de ella” en instrumento creador, el motor y la fuerza que conforma el pasado y el porvenir de las culturas y las civilizaciones, lo que no deja de sorprender por la sencillez y claridad de la respuesta. Este es un estudio elaborado con un profundo conocimiento de la economía y la historia política. En mi opinión su mérito no es tanto por la trascendencia de la respuesta como por la enorme cantidad de los datos y conocimientos aportados a este debate fascinante.
No es “La lucha de clases” como diría Carlos Marx si no el Poder, el hacedor de la historia humana inspirada en la idea de la “Voluntad de poder” de Federico Nietzsche, tesis que se extenderá a todo lo largo de los siglos XIX y XX.
Según los autores mencionados la causa del atraso de los países se debe a que el poder político se ha concentrado en pocas manos y estas mismas han utilizado ese poder para enriquecerse. Un ejemplo que resaltan los autores es que países como Corea del Norte, Sierra Leona o Zimbahue son pobres por esta razón a diferencia de países como Gran Bretaña y Estados Unidos que lograron derrotar a esas elites y que aprovecharon las oportunidades económicas. En una palabra, los países prósperos lograron transformar la política y desde luego le economía del país, esos pueblos alcanzaron más derechos políticos que otros, lo que los condujo a una revolución industrial, con la ayuda de la tecnología.
Se requiere la existencia de un régimen democrático a través de la participación del pueblo en los gobiernos y por consiguiente de la libertad y la competencia que abrieron el camino del desarrollo económico y político. Cuando concurren las condiciones democráticas se convierten los nuevos países en economías pujantes, caso contrario al de América Latina quien en dicha búsqueda lo que ha conseguido es transformarse en uno de los continentes más desiguales del mundo, impidiendo de paso su avance económico, cultural y político. Según lo expuesto sobre la prosperidad de los países fue la libre iniciativa y la propiedad privada los que impulsaron la transformación revolucionaria de los mismos y de sus estructuras sociales, públicas y privadas.
En síntesis podemos afirmar que las instituciones políticas deciden en gran medida quienes tienen el poder en la sociedad y que hacen con ese poder. El desarrollo es producto del pluralismo político y de la variedad de sectores sociales que influyen en este.

miércoles, 16 de enero de 2013

Nietzsche desde el balcón


Nietzsche ha vivido mucho tiempo, quizá unos dos mil años, por lo menos esta es su realidad y su esperanza. Su realidad porque vivió el mundo de su tiempo con una fuerza intensa, salida de lo profundo y de lo único, de lo que yace en la pasión y en el deseo, que se manifiesta como el cielo en tempestad, como las aguas tormentosas. Esperanza, porque anhelaba ser testigo del tiempo infinito, el que siempre regresa a su base para continuar su camino. Ese camino interminable que abarca la historia de la humanidad doliente y alegre, a la vez.

Nietzsche es un pasajero que goza en el dolor del futuro y en la felicidad de lo eterno. De esa felicidad que surge de la tragedia que nos alimenta siempre.

El problema que nos han dejado los grandes filósofos – y Nietzsche lo era - es saber de verdad qué dijeron los filósofos, cual fue el mensaje de sus palabras – a menudo enigmáticas - la verdad verdadera de sus silencios o de las sugerencias. Padeció el dolor, en los breves años de sus lecciones en la cátedra, en la enfermedad y la locura, en el viento frío de las altas montañas que le mostraron el deslumbramiento de la naturaleza y el fuego del pensamiento, que lo hicieron pensar lo impensable, el grito, el duro choque de las contradicciones, hasta el punto de revelarnos el eterno retorno de lo mismo; mejor, de ese instante inexistente porque es parte de la eternidad. De esa eternidad inhumana que ignora la existencia de Dios y por consiguiente del cielo y del infierno. Capaz de desenmascarar la fábula platónica, el falso mundo “verdadero”, donde lo único real es la sombra de las ideas y la herida que nos lleva a la nada, pero no la de la muerte, sino de la alegría de la vida que impulsa el júbilo y el goce.

Carlos Fuentes pocos días antes de morir se encontró con Nietzsche en la altura del balcón donde entabló un diálogo literario y confuso, solo alumbrado con la luz del medio día.

Resulta obvio que el inicio de la conversación entre dos desconocidos sea vago, extraño, sin dirección, buscando un punto de encuentro que permita empatar un pensamiento común. Son diferentes, pero debe existir algo que los acerque, algo sagrado: la amistad, el más antiguo y noble de los sentimientos, por encima de la pasión y del amor; quiénes somos, qué buscamos entre nosotros. Es sin duda el problema de la relación mutua que no ha llegado todavía pero que puede conducir al rebaño, a seguirnos los unos a los otros, pero también, la atracción, en fin, el diálogo. Así se abre la perspectiva del encuentro.

Estamos ante una obra difícil de encontrar su rostro, de descifrar lo solitario, la inquietud que envuelve al ser humano. ¿Fuentes es capaz de interrogar a Federico Nietzsche? ¿Qué simboliza el balcón? ¿Es la apertura hacia la vida? ¿Es el espacio abierto, donde penetra la luz, la alegría del pensar? ¿O solo el dolor de lo trágico de la existencia?

Nietzsche ha producido algunas de las ideas más poderosas de la filosofía moderna y contemporánea, que Heidegger sintetiza en los siguientes temas, como las del eterno retorno de lo mismo, la voluntad de poder, el superhombre, la transvaloración de los valores, la muerte de Dios, el nihilismo europeo, la metafísica como la historia del ser. Son tan fuertes y complicadas que, desde luego, no pueden expresarse en una novela como la que intentó escribir Carlos Fuentes (Federico en su balcón, Alfaguara, Bogotá, Colombia 2012).

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Glosas


Como su nombre lo indica, este es un breve comentario a una página del libro Acotaciones hermenéuticas de Hans Georg Gadamer que hemos mencionado en otra ocasión. Son breves comentarios, como señala su editor de algunos temas marginales en su obra sistemática, pero no por ello menos interesantes que sus ensayos de mayor hondura y como todos los suyos, bellamente escritos.

Una de estas glosas toca el tema de Goethe y Heráclito. Gadamer demuestra en ella , “cómo en los poemas de Goethe se compenetran el pensamiento y la poesía. Por ejemplo, en un fragmento de Prometeo dice el poeta alemán : “¡Todo suena en ti, se estremece y tiembla y en un sentir interno y propio abarca todo un mundo!”. Goethe veía en Prometeo el ancestro de la humanidad que despierta a la libertad. Desde luego, Goethe sigue a Esquilo, pero este semidios es otro; “Es alguien que se defiende resueltamente de Zeus y de su dominio” ¡Aquí mi mundo/ mi universo./ Aquí siento que soy yo. /Aquí mis deseos todos en forma corporal”.

Los hijos de Prometeo se convierten en seres vivientes, con virtudes y defectos, “No sois depravados, hijos míos/ Sois diligentes y vagos,/ crueles y compasivos / generosos y avaros,/ iguales a vuestros hermanos de destino, a las bestias y a los dioses. Como todo principio, en este caso de la poesía y filosofía griegas) adquiere una profunda dimensión. El nacer, pensar y poetizar son uno, una sola palabra, que comparten la esencia del hombre, su mayor tesoro, pensar, sentir, descubrir lo existente al iluminar la vida y el universo.

Hay un fragmento del texto conservado, cuando Pandora la hija de Prometeo, ve hacer el amor a su amiga, Mira con un pastor. sin que aquella pueda entender lo sucedido. Pero Prometeo le explica a su hija : “Y te abandonan todos tus sentidos / Y crees abandonarte tu también, te hundes, y todo enrededor/ en noche se sumerge”.

En este corto texto no nos dicen quién es Heráclito. Gadamer espera que el lector lo sepa , el primero entre los primeros filósofos griegos. El creador del Logos, de la Razón, del mayor descubrimiento de la mente humana y por lo tanto, en cierta manera , el creador del universo, que para algunos es una “parte de dios”.

La importancia que Heráclito concede a la Razón, podría, entre otros, deducirse de esta frase: “la sabiduría se adquiere mediante los sentidos, pero los ojos y los oídos son malos testigos si el alma carece de entendimiento”. “Mira dentro de ti mismo y descubrirás el logos, que es la verdad y es común a todas las cosas”.

Se considera que Heráclito descubrió la ley oculta de la naturaleza, que todas las cosas viven en pugna. Decía que “la guerra es la madre de todo” y que  “la lucha es justicia”. Todo lo que vive, vive de la destrucción de otras cosas. Gadamer afirma que Heráclito reflexionó mucho sobre el sueño, al cual hizo cercano a la muerte : “Cuando alguien está muerto, / se extinguen los ojos del hombre,/ mientras vive, en cambio,/ roza a los muertos en el sueño./Cuando despierta y semeja encenderse,/ roza el sueño”.

martes, 30 de octubre de 2012

Pensando el siglo XX


Vivir 95 años es vivir casi un siglo. Una edad muy adecuada para un historiador, un hombre cuya misión es contar los hechos de sus contemporáneos y de las generaciones que ya se despidieron de este mundo. Más aún si se ha nacido a orillas del mar más antiguo y culto de la historia del hombre: el Mediterráneo, en Alejandría, una ciudad llena de historia y de misterio, donde se han encontrado los pueblos, después de navegar en muchos ríos y atravesar las montañas y el desierto. Y a corta distancia de las pirámides que resisten las tempestades de arena para resguardar a algunos de los gobernantes y dioses más antiguos. El núcleo de su pensamiento es repasar el tránsito de los siglos y, al mismo tiempo, adivinar el curso futuro del género humano. El historiador es un testigo, un reportero y un soñador de lo que vendrá. El vive y espera lo que sucederá antes de que terminen los años y llegue la hora de subir a los cielos o desaparecer en el tiempo.

 “El historiador Eric Hobsbawm ha muerto el 1 de octubre de 2012 mientras que Europa y el resto del mudo se estremece con el desempleo infinito, las epidemias , la sequía y el hambre.”

Además Eric Holbsbawm pertenece a un pueblo que ha escrito libros que recogen las voces de los dioses y han dado lugar a las religiones universales, como el judaísmo, el cristianismo y el islamismo y que mantienen influencia en civilizaciones antiguas y modernas; algunos de ellos libros “sagrados” como la Torá, la Biblia, el Corán y otros no tanto, como El Capital de Marx.

El vaivén de las guerras, revoluciones y cambios sociales, hicieron que Eric Holbsbawm, viviera, estudiara y enseñara en los centros económicos y culturales de Occidente . Finalmente se residenció en Londres, muy cerca del Museo Británico, donde uno de sus antepasados escribió un libro fundamental, que transformó el siglo XX y probablemente también el XXI. Hasta su jubilación fue profesor de la Universidad de Londres. Muchos lo consideraban “el historiador vivo más famoso del mundo”. Su libro Historia del siglo XX, se convirtió en un éxito de librería. Pero su obra total está dividida en tres partes: La Edad de la Revolución, la Edad del Capital y la Edad del Imperio. Su último libro con que cierra su largo periplo intelectual fue recientemente publicado, Cómo cambiar el mundo. (Barcelona. 2011).

Hasta donde la memoria alcanza el siglo XX ha sido el tiempo más terrible de la historia de la humanidad, ninguno había visto las crisis económicas más profundas, las guerras más sangrientas, las bombas más destructivas, el Holocausto, el asesinato colectivo, planificado, sistemático, que copia las cadenas productivas de las grandes fábricas; la injusticia y la crueldad más inhumanas. El máximo historiador de este horror, el “inglés” Eric Hobsbawm ha muerto el 1 de octubre de 2012 mientras que Europa y el resto del mudo se estremece con el desempleo infinito, las epidemias , la sequía y el hambre. ¡Pobre Eric!. Nació, vivió y murió en medio de la tragedia.

Un día, alrededor de los años 70 u 80 del siglo XX, recibí una llamada telefónica de algunos amigos de izquierda para proponerme que conversara con un historiador marxista inglés que estaba de paso por Bogotá. Acordé con él encontrarnos en el Hotel Continental a las tres de la tarde. La verdad, aunque me dijo su nombre, yo no sabía quien era. Hablamos cerca de dos horas. Me preguntaba por la situación colombiana, sobre todo por la guerra campesina, y por algunos otros episodios de nuestra historia, como el de “la rebelión bolchevique” en El Líbano (Tolima), la Huelga de las Bananeras etc. Yo no tomé apuntes de la conversación, pues ignoraba la importancia de mi interlocutor , aunque su identidad política estaba garantizada por quienes me invitaron a hablar con él. Se mostró muy interesado con lo que escuchaba…

En el último texto de su libro mencionado atrás, escribe lo siguiente: “A través de sus obras Marx continuó siendo una enorme fuerza en tres aspectos: como pensador económico, como historiador y analista, y como el reconocido padre fundador del pensamiento moderno sobre la sociedad”.

jueves, 18 de octubre de 2012

El aporte filosófico de Schelling

Friedrich Wilhelm Joseph Schelling nació en Leonberg (Alemania), el 27 de enero de 1775 y estudió en las Universidades de Leipzig y Jena, en estrecho contacto con Fichte. Cuando Hegel pronuncia estas palabras en su clase de Historia de la Filosofía, Shelling todavía vivía y no había terminado de escribir su obra. Se le considera uno de los iniciadores del romanticismo Si bien Schelling sigue a Kant y sobre todo a Fichte, es uno de los pensadores alemanes más originales pasando del idealismo subjetivo de Fichte al idealismo objetivo. Es decir, de la filosofía de la conciencia de Fichte, a la filosofía de la naturaleza. En un arranque poético Peter Sloterdijk afirma en su libro Temperamentos filosóficos. (Ediciones Siruela. Barcelona. 2011) lo siguiente: En efecto, el joven filósofo (Schelling) como un ginecólogo entusiasta, escucha atentamente con el oído puesto en el vientre de la naturaleza preñada de espíritu, para constatar en su interior los latidos de la autoconciencia todavía no dada a luz en el mundo. Es su asistencia al parto de la conciencia de lo todavía no consciente”. Observemos que menciona la diferencia entre lo consciente y lo inconsciente.



Si bien Schelling sigue a Kant y sobre todo a Fichte, es uno de los pensadores alemanes más originales


Shelling fue criticado, entre otros por el propio Hegel , por haber caído en una etapa de aislamiento y oscurecimiento de su pensamiento , pero el autor Sloterdijk lo niega al decir: “Schelling logró superar la brillantez de su aparente perfección temprana y exponer los fundamentos de su pensamiento en estratos de problemas en los que ningún filósofo idealista se había adentrado antes que él”. Y agrega algo sorprendente: “Permite presentir el nuevo comienzo del cuestionar filosófico en Heidegger”. “Aunque reconoce que en el estilo tardío de Schelling se manifiesta la difícil despedida del sueño de la época sobre la omnipotencia de la razón”. Algunos lo consideran por ello uno de los iniciadores del irracionalismo.


El interés de Schelling por la naturaleza ocurre en un período histórico de avance de las ciencias naturales, principalmente de la física, química, electro-mecánica. Sin embargo su posición fundamental sigue siendo idealista, aunque aporta una idea nueva, la del desarrollo. El acceso a la conciencia pasa por una serie de grados cada vez más elevados, introduciendo, también, el concepto de la concatenación universal de las cosas y fenómenos de la naturaleza, e iniciando la elaboración de los principios dialécticos de la naturaleza y superando así la posición mecanicista. Su filosofía se torna idealista dialéctica de la naturaleza. Estos nuevos planteamientos de Schelling producen cambios en el proceso cognitivo y en las categorías de la modernidad.


Luego se produce otro viraje en la filosofía de Schelling que lo lleva a predicar la revelación y la mística neo-platónica, que lo traslada de la “vanguardia mundial”, que lo habían colocado sus anteriores especulaciones, al lado conservador de la filosofía moderna. No con el principio activo como en Fichte, sino de armonía y de la contemplación , que se afirma primero como identidad. Donde todo es lo uno y lo mismo, todas las cosas por diversas que parezcan, se funden en la matriz idéntica de todo ser, que es lo absoluto. En la identidad de lo absoluto surge la diversidad del espíritu y la naturaleza, sin que sean cosas completamente diferentes. Siguiendo a Fichte, Schelling retoma el principio de lo absoluto como fundamento de lo existente, pues en todo (como identidad) hay naturaleza y espíritu. Debemos resaltar la extraordinaria belleza con que escribe este filósofo, un destacado teórico del arte. Entre sus obras mencionamos Ideas para una filosofía de la naturaleza (1797), Sistema del idealismo trascendental (1800), Filosofía y religión ( 1804).

miércoles, 3 de octubre de 2012

Amistades que escriben la historia


Hay escritores que al final de sus días, en notas breves, punzantes, reveladoras, que anudan los recuerdos, reconstruyen su camino vital y el de sus contemporáneos. A la vez, las circunstancias de su época, de su país y del mundo. Tal es el caso del mexicano Carlos fuentes (l928 – 20l2). El título del libro al que nos referimos es simplemente Personas ( Alfaguara. 2012 . Bogotá. Colombia ) Ganó numerosos premios, con excepción del Nobel. Resulta impresionante la lista de sus numerosos e importantes amigos que lo acompañaron a lo largo de los años, de los acontecimientos que fue testigo, de sus viajes a lo largo y ancho del planeta. Nació en Panamá, pero de ello nadie se acuerda, pues sus padres eran mexicanos y profundamente mexicana su cultura y ancestros. Residió en E.E. U.U. Francia y la Gran Bretaña, entre otros países, siguiendo en su juventud a su padre, Embajador y luego él mismo, escritor y profesor de numerosas universidades.

"Resulta impresionante la lista de sus numerosos e importantes amigos que lo acompañaron a lo largo de los años"


Sobresalen las semblanzas de Alfonso Reyes, el escritor mexicano por excelencia,, que escribió la obra mayor de la época, Visión de Anáhuac ( 1917). Ciudadano del mundo, quien afirma que “Nunca me sentí extranjero en pueblo alguno, aunque siempre fui algo náufrago del planeta”. Luis Buñuel, el primer genio de la cinematografía española. El profesor Manuel Pedroso, andaluz, de la Facultad de Derecho en la Ciudad de México, capaz de sintetizar su honda afición a la literatura con la sabiduría del Derecho: Bastaba, decía, leer tres libros en la clase de la Teoría del Estado para entender el tema, La República de Platón, el Principe de Maquiavelo y el Contrato Social de Rousseau. Solo tres, porque estos son filósofos de frontera, situados en el filo de la navaja entre épocas distintas.

Pedroso era militante socialista, demócrata convencido que no vacila en citar la polémica de Rosa Luxemburgo con Lenin : “La libertad sólo para quienes apoyan el gobierno, solo para los miembros del partido, por numerosos que estos sean, no es de ninguna manera libertad. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para los que piensan distinto”.

“Maestro, le dije un día, mi vocación es ser escritor, no abogado. Me cuesta un chingo entender el Código Penal y el Código Mercantil. No te preocupes, me contesto Pedroso – Lee a Dostoyesky y entenderás el Derecho Penal. Lee a Balzac y entenderás el derecho mercantil.”

Presenciamos la posesión de Francois Mitterrand entre el fervor democrático y socialista de París, cuando los jóvenes se asombran que esta vez “la policía está de nuestra parte” “La más alta exigencia para su gobierno, nos dijo el presidente Mitterrand esta mañana, es demostrar la posibilidad del socialismo con libertad”. No ha invitado a su posesión a gobiernos sino a escritores que ha leído y como buen intelectual sabe que no es la ideología la que hace la historia, sino la acción de la sociedad civil y su realidad cultural.” Es también un político hábil y duro, astuto y perseverante, capaz de derrotar a los comunistas en el número de votos, aunque en su largo “reinado” no realizó sus promesas de cambio social, al igual que cualquiera otro político profesional.

Entre sus amigos Fuentes se refiere a muchos escritores estadoudinenses, Destaca al gran dramaturgo Arthur Miller, quien cometió el delicioso error de casarse con una de las artistas más bellas y deseadas de su tiempo, Marilyn Monroe, que las malas lenguas afirman que fue amante de los hermanos Kennedy. Otros nombres que aparecen en Personas son Galbraith, Malraux, Neruda, Cortázar, Styron y desde luego nuestro compatriota Gabo. Este libro nos ofrece un amplio panorama intelectual de nuestra época..

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Literatura sobre la decadencia


Durante varios años quise leer a Roberto Bolaño ( 1953 – 2003 ) hasta que por fin lo hice con uno de sus libros de relatos Putas asesinas ( Anagrama. Barcelona 2011 ). Se trata de un escritor chileno que según algunos críticos inicia una nueva etapa del boom literario latinoamericano. Mi reticencia a leerlo se debía a que tenía la impresión de que no me iba gustar, pues, probablemente , resultaría diferente a mi gusto de lector que se inclina por un estilo convencional o clásico, por ejemplo el de los pocos premios Nobel de nuestro continente, como García Márquez, Octavio Paz, Miguel Angel Asturias, Vargas Llosa, Gabriela Mistral, Neruda, y otros, que son tan buenos o más que los nombrados, Borges, Amado, Sábato, Carpentier, etc.


“Bolaño me pareció un joven escritor de mirada extraña, de frases ariscas, marcadas por la ironía, el humor, el sexo, la soledad, la melancolía”.


Pues bien, Bolaño me pareció un joven escritor de mirada extraña, de frases ariscas, marcadas por la ironía, el humor, el sexo, la soledad, la melancolía. En su corta vida recibió varios premios, entre ellos, el Rómulo Gallegos, el Herralde de Novela . Sus novelas más famosas son Los detectives Salvajes y su obra póstuma 2666.

Las “Putas Asesinas” incluye 13 relatos, pues no alcanzan la estatura de cuentos. Los cuentos son pequeñas obras maestras, con un comienzo y un final y sobre todo, un contenido coherente capaz de darnos una idea completa, de mostrarnos un pedazo del mundo.

El primer relato “El Ojo Silva” comienza con este párrafo: “Lo que son las cosas. Mauricio Silva, siempre intentó escapar a la violencia aun a riesgo de ser considerado un cobarde, pero de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar, al menos no nosotros, los nacidos en Latinoamérica en la década de los 50, los que rondábamos los 20 años cuando murió Salvador Allende”.

Algunos de los relatos no dicen mayor cosa, quizá en esto consista su interés. Calor, o viento en el desierto de México, olas a la orilla del mar .Gente que bebe tequila y come pollo asado, mujeres solitarias sentadas en la terraza de un hotel de mínimas estrellas.

El relato más excitante es el que lleva el título de la novela: Veamos algunas frases: “Así, pues, me quito la ropa, me quito las bragas, me quito el sujetador…Todos vosotros sois jóvenes, todos ofrecéis a la noche vuestros himnos, algunos, los que encabezan las marchas, enarbolan banderas…Vuestro baile es como un relámpago en una noche de primavera”.

A los colombianos el relato que más nos llama la atención es “Prefiguración de Lalocura”, porque ocurre en Medellín en medio de putas, películas porno y desde luego, no podía faltar la droga y los narcotraficantes. “A los narcotraficantes los respetaba, al fin y al cabo eran los del dinero y Bittich como buen europeo, respetaba el dinero, un punto de referencia en medio del caos. Pero los militares y policías corruptos, qué debió pensar de ellos, él que era alemán y que leía libros de historia. Monos con uniformes de las SS, ni más ni menos.

Hay páginas que rayan con lo pornográfico, sacadas de la vida misma, que bien vistas no podemos declararlas simplemente morbosas. En ellas está, también, México, Colombia, Chile, Europa, la India, el ser humano con sus apetitos, su miseria, su hambre y su dolor, en medio de sus orgías y placeres extraviados.

Excepcionalmente termina con un tierno y poético recuerdo de la madre. “Mi madre nos leía en Quilpué un único libró, Veinte poemas de amor y una canción desesperada. En la portada un dibujo de Neruda… En la segunda página está escrito el nombre de mi madre”. Desde entonces ese libro ha recorrido un largo camino.

Como pueden observar los lectores, se trata de un estilo irreverente, satírico, que muestra aspectos descompuestos, principalmente, de las sociedades latinoamericanas. Y que no aspira a re-estructurarlas, a mejorarlas, a salvarlas del mal. En cierta manera, se trata de una literatura de la decadencia.

martes, 4 de septiembre de 2012

“Fuga sin fin”

Esta es la historia del teniente Franz Tunda, quien cayó prisionero de las tropas rusas en agosto de 1916, es decir, durante la Primera Guerra Mundial. Tunda era un oficial del ejército austro-húngaro que se enfrentaba entonces a las tropas del Zar. Una de las potencias más reaccionarias de Europa, destinada a mantener al continente en orden, a impedir el avance de la Revolución, a sostener en el poder a las cabezas coronadas de rancias aristocracias .El campo de prisioneros estaba situado a pocas verstas al noroeste e Irkutsk. En 1919 logró escapar  a una granja “solitaria y triste” donde residía un ex -prisionero polaco, en el umbral de la taiga. Tunda no temía que lo persiguieran, pues él también  hijo de polaca y de un comandante austriaco, le quedaba fácil hacerse pasar por hermano del granjero y tomar su apellido.


"Joseph Roth es uno de los mejores escritores de la primera mitad del siglo XX (Brody  1894. París 1939) Tuvo una existencia atormentada, plagada de conflictos."


Un día inesperado llegó un cazador de pieles y contó que todo había terminado. Les dijo: “Ha llegado la paz y la Revolución”. Y por casi toda Europa comenzaron los presos a andar en sentido inverso: regresar a sus países de origen, sin un peso en el bolsillo, caminando al lado de gente desconocida, otros idiomas, etnias, soledad, recuerdos, deseo de rencontrarse con personas que alguna vez amaron y quizá con  hijos que ya serían irreconocibles.

Tunda alcanzó a ver por casualidad el triunfo de la revolución bolchevique y presenciar los primeros días de júbilo y de esperanzas Todo cambió en medio de un gran desorden. Cada cual perdió su anterior identidad de obrero, de campesino, de empleado o de dirigente,  para tomar la de “camarada”. Esta palabra los cubrió a todos de un día para otro, los hermanó en un objetivo común: el de cambiar el mundo. Por algún tiempo las cosas, los sentimientos, se tornaron frágiles, también los bienes, los matrimonios, las religiones, los ritos de la vida y de los cementerios, la idea misma de la muerte. Y desde luego llegaron los amores contingentes, las muchachas bellas y silenciosas de  diferentes países de la inmensa Rusia, que se convirtió en la Unión Soviética.

El ex-oficial austríaco  no simpatizó con la Revolución. La ve insípida y tonta, vacía, sin una fuerza  verdadera y profunda. Cuando está en Moscú, en las noches, va a la Plaza Roja, frente al Mausoleo de Lenin. “Este era el único lugar donde se sentía la Revolución”. En Bakú le gusta ver el arribo y marcha de los  pocos barcos que navegan en su pequeño mar Caspio  y a soñar en largos viajes hacia Occidente,   a los puertos de Italia, a las estaciones de trenes  que parten  a las ciudades opulentas, a las  calles de Viena, de Berlín, de París.

Finalmente Tunda inicia el regreso a su patria y piensa en Irene la muchacha de alta clase social con quien  se había comprometido antes de marchar al frente de guerra. ¿Qué será de ella, lo espera o se ha casado?Tunda se re-encuentra con su familia , una familia burguesa, en que algunos hermanos o tíos tiene dinero, mientras otros están pobres, unos trabajan y otros viven de sus rentas, unos se quieren y otros se odian.

El  escritor Joseph Roth, autor  de la novela que estamos relatando Fuga sin fin  (Barcelona 2003 Acantilado) utiliza la segunda parte para describir la sociedad capitalista europea con sus resplandores y sombras. Por ejemplo un rico terrateniente razona de esta manera: “La sensibilidad social es un lujo que se pueden permitir los ricos, y que,  además,   tiene la ventaja práctica de que ayuda a conservar la propiedad… era un caballero de buena cepa, un baluarte viviente contra el socialismo,  muy admirado y que cuando fue elegido para el  Reichstag, demostró como miembro del partido conservador, que la Reacción y la Humanidad no están en  contradicción  irreconciliable

 Joseph Roth es uno de los mejores escritores de la primera mitad del siglo XX (Brody  1894. París 1939) Tuvo una existencia atormentada, plagada de conflictos. Huyó de Alemania cuando Hitler llegó al gobierno. Nunca encontró la paz, cayó en el alcoholismo. Su vida fue como lo dice el titulo de esta novela  “Una fuga sin fin”.

martes, 21 de agosto de 2012

El diálogo es propio de la especie humana


Después de Martín Heidegger, Hans-Georg Gadamer, es quizá el mayor filósofo alemán del siglo XX.. Su libro Verdad y método ( 1960 ) puede ponerse al lado de Ser y tiempo ( 1927 ) de Heidegger. Gadamer vivió todo el siglo pasado, de punta a punta ( 1900 – 2000 ), es decir, un poco más de cien años En esta columna nos referiremos a uno de sus libros secundarios, que no pertenece a sus obras completas: Acotaciones hermenéuticas (Editorial Trotta, Tubingen, 2000). Contiene 22 trabajos, que incluyen conferencias y artículos que no aparecen en sus libros principales: aunque con iguales temas, como la hermenéutica, historia de la filosofía, del arte y "glosas" sobre diversos asuntos.

"El diálogo es propio de la especie humana: el lenguaje ya no es una mera herramienta o una capacidad inicial propia del hombre, sino el medio en que vivimos desde el principio como seres sociales"


Fue alumno de Heidegger ( en 1929 ), el más influyente filósofo de su época. Luego rector de la Universidad de Leipzing, durante la RDA ( la República Democrática Alemana) , en reconocimiento a su posición política antinazi.. Se trasladó a la República Federal de Alemania, donde sucedió a Jaspers en la Universidad de Heidelberg. El mayor aporte de Gadamer lo hizo en la filosofía hermenéutica, sobre la importancia del diálogo entre los hombres, en su vida y su historia.
Gadamer comienza su libro recordándonos que el lenguaje ha conquistado una posición central en la filosofía, entre otras razones por la importancia que ha tomado “la vida práctica “ y la influencia de ciertas corrientes del pensamiento como la fenomenología y el empirismo inglés. El lenguaje se ha convertido en un tema de la reflexión “inextricablemente unido al mundo de la vida humana”. En este contexto el lenguaje ya no es una mera herramienta o una capacidad inicial propia del hombre, sino “el medio en que vivimos desde el principio como seres sociales y que sostiene el todo en el que nos introducimos a vivir” y añade una afirmación sorprendente: cuando hablan dos interlocutores no solo circunscriben “la cosa” al dirigirse el uno al otro, sino que se hacen lenguaje. Es decir, que crean algo nuevo tomado de la unidad de la práctica y la razón. El lenguaje no solo trasmite una información, una experiencia, un concepto, sino que articula el mundo. Sin embargo, el diálogo se basa en una estructura prelingüistica que observamos, por ejemplo, en el entendimiento sin palabras entre la madre y el hijo, en los años en que se aprende a hablar y hacen capaz al hombre de domiciliarse en el mundo...
El encuentro y por consiguiente el diálogo nos lleva a la amistad. El rompimiento del diálogo conduce al enfrentamiento, a la violencia e incluso a la muerte en el combate. La conversación es el comienzo de la paz. Oponerse al diálogo puede conducir a apoyar la guerra. Resulta obvio decir que países como el nuestro, tantos años sumido en la guerra fratricida, necesita vivir en paz para resolver sus problemas fundamentales, la salud, la pobreza, el desarrollo económico, la cultura y la libertad...


lunes, 6 de agosto de 2012

Fichte, descubridor de la subjetividad ( XXVI )


El filósofo Peter Sloterdijk (1947) inicia un breve ensayo (Temperamentos filosóficos.Siruela. 20ll ) sobre Johann Gottlieb Fichte con esta inquietante frase : “La filosofía es una empresa estéril si no se acompaña de un despertar de la totalidad del ser humano”. Sloterdijk condensa así la tarea filosófica de Fichte y agrega que entre los filósofos de la Edad Moderna – a excepción de Martín Heidegger – ninguno ha enseñado esa visión con tanto ímpetu y con principios tan profundos. Logra producir un cambio brusco, transformador en tu vida, al deshacerte de la creencia en el predominio de los objetos que están “enfrente y fuera de él”, sustentado en la idea moderna de Libertad, convirtiéndose Fichte en maestro del idealismo en la época burguesa De esta manera encuentra y profundiza en la nueva doctrina de la subjetividad que todo lo transforma.
Subjetividad implica decisión, acción, lucha, incluso enfrentamiento, como lo demuestra Fichte con la fuerza de su discurso ante las tropas francesas de ocupación, al pronunciar en Berlín sus Discursos a la nación alemana, poniendo en peligro su propia vida. El ensayista afirma que si “Bonaparte había aparecido en el escenario mundial como fundador de un imperio burgués, Fichte fundó en cambio su mundo intelectual sobre el escenario de las ideas.”
Fichte comienza, pues, su doctrina destacando la existencia en el hombre de una poderosa intuición intelectual, del yo, que hace de él un ser activo, creador, productor, que inevitablemente lo enfrenta al no yo, es decir, al objeto. Pero su concepción de la acción y de la práctica no es materialista, sino idealista. No obstante hace una clara diferenciación entre las dos posiciones fundamentales de la filosofía:. El materialista va del ser a la conciencia, mientras el idealista tiene el punto de vista opuesto: o sea que parte de la conciencia al ser.
¿De donde surge ese poder de la existencia humana? de lo absoluto. El yo es el principio absoluto, de lo cual se deriva el sí mismo y el contenido del universo, representándoselo como un producto, concepción que es compartida por los pensadores que conforman la filosofía clásica alemana. A pesar de su idealismo, Fichte le da primacía a la práctica sobre la razón teórica, lo que lo lleva en un comienzo a simpatizar con la Revolución Francesa. Critica el régimen feudal de la Alemania de su tiempo, el atraso político de la burguesía y al mismo tiempo lucha por la unidad nacional . Estas y otras posiciones le imponen como tema principal proclamar a la ciencia como “la ciencia de las ciencias” y a la filosofía como el fundamento de todo saber, de la cual se pueden deducir los principios fundamentales de las ciencias especiales. En la segunda parte de su filosofía Fichte se torna muy abstracto y difícil, hasta el punto que se siente obligado a escribir un libro para explicarla al amplio público.
Fichte nació en 1762 en el seno de una familia campesina. Afortunadamente logró estudiar y en 1794 ocupa la cátedra de filosofía en la Universidad de Jena, hasta 1799 cuando es expulsado de ella, acusado de ateísmo, no antes de formular la tesis de la primacía del pueblo sobre el Estado. En 1813 se hace soldado en la guerra contra Napoleón y muere al año siguiente en un hospital militar.

lunes, 23 de julio de 2012

George Steiner visto por él mismo


George Steiner es uno de los intelectuales más famosos y leídos de la actualidad. Nació en París (1929). Pero no es francés aunque ésta sea su lengua nativa. Habla, también, alemán, inglés, italiano, en una palabra, es políglota. Estudió y obtuvo la nacionalidad estadounidense. Profesor de las universidades de Stanford, Nueva York y Princeton, aunque su carrera académica se ha desarrollado principalmente en Ginebra. Ha escrito varios libros dedicados a los problemas centrales de la cultura. Entre ellos, Después de Babel, Antígonas , La muerte de la tragedia. Publica en los periódicos más influyentes de Europa y América.

Steiner nos da la oportunidad de conocer la trayectoria de su vida y trabajo intelectual en un libro reciente Los logócratas.( Ediciones Siruela . España.20ll ), a través de algunos de sus más brillantes ensayos y entrevistas, incluyendo un relato de ficción, “A las 5 de la tarde”, que de ficción tiene poco, pues es la descripción de la terrible violencia mafiosa en Medellín, Colombia. La obra se inicia con un ensayo filosófico sobre De Maistre, Heidegger y Boutang, este último bastante desconocido, entre otras razones, por su contenido esotérico y misterioso.

Se ocupa de Walter Bejamin uno de los filósofos marxistas menos leído por sus correligionarios. Una mezcla de marxismo y de judaísmo, de materialismo e idealismo. Perteneció a la Escuela de Frankfurt, discípulo de Adorno. Y cuya muerte trágica en Port Bou, la frontera entre Francia y España, nos conmueve a todos. Se suicida la víspera de intentar atravesar los Pirineos, huyendo de la Gestapo, que lo perseguía por ser judío y comunista. Benjamin afirmaba que la secularización del judaísmo se había logrado en la modernidad a través de Marx, Freud y Einstein. Pero también por el patrimonio de una burguesía alemana emancipada para la cual Goethe significaba la esperanza humanista europea. El lado materialista de Benjamin lo lleva a acuñar el aforismo : “Mientras haya mendigos, habrá mitología”
Las concepciones filosóficas y políticas de Benjamin son ejemplo de la variedad de posiciones ideológicas que dan origen a diversas corrientes del marxismo, después de la muerte de los fundadores del movimiento comunista, a partir de 1848. Diversidad que se ha acentuado en los tiempos actuales, con múltiples actitudes revisionistas, que si bien en algunos casos pueden desvirtuar tesis básicas de dicha doctrina, en otras la enriquecen y ponen al día.

Esta obra de Steiner contiene algunos ensayos sobre el Libro, como “Los que queman libros…” “El pueblo del libro”, “Los disidentes del libro”, que destacan su importancia a lo largo de los siglos, desde las tablillas de los sumerios hasta la etapa electrónica que vivimos. Anota que cada vez se leen más libros on line. Ochenta millones de volúmenes de la Biblioteca del Congreso, en Washington, están disponibles solamente por medios electrónicos. Nadie por bien informado que esté, puede predecir lo que sucederá con el concepto mismo de autor, de textualidad, de lectura personal.

Steiner que es judío, reconoce que pertenece a uno de los pueblos del libro. Bella y certeramente escribe: “Nuestra verdadera patria no es un trozo de tierra rodeado de alambradas o defendido por el derecho de las armas; toda tierra de este género es perecedera y precisa de la injusticia para sobrevivir. NUESTRA VERDADERA PATRIA ha sido siempre, es y será siempre un texto, (se refiere al Torá). Destaca la fuerza y el poder del libro; por ello los déspotas no gustan de ellos. Sin embargo, no debemos olvidar que el libro, en última instancia, en su esencia, es también un artificio, creado con los sueños y realidades de los hombres.

martes, 10 de julio de 2012

Retratos a distancia

A pocos kilómetros de la ciudad de Washington D.C está “Mount Vernon”, la hacienda de George Washington, el primer presidente de los Estados Unidos de América. En una colina que domina el espacio se encuentra la Mansión principal, convertida hoy en museo, rodeada de jardines; pequeñas casitas, residencias de los trabajadores administrativos y esclavos de la época. Establos de caballos y ganado, graneros, casa de carruajes, destilería de vinos y whiskey, cementerio de esclavos, todo esto en medio de un hermoso bosque a las orillas del Potomac. En su seno está la antigua tumba de George Washington y la nueva, que sorprende por su sencillez y modestia. Murió en su habitación el 14 de diciembre de 1799.


Coincidencialmente con mi visita al museo, terminé de leer un interesante libro del alemán Claus Offe, doctor en Sociología (1968), colaborador de J. Habermas en el Instituto de Investigación Social de Frankfurt, Autorretrato a distancia (Katz Editores. Buenos Aires. 2006). Se trata de la visión que tuvieron los filósofos de la política y sociólogos Tocqueville, Weber y Adorno, de los Estados Unidos, después de sus respectivos viajes a ese país, en épocas y por periodos de tiempo diferentes.

Alexis Tocqueville, aristócrata francés, en misión oficial de información y estudio durante nueve meses, escribió en el año de 1831 y 1832; Max Weber en 1904 y Theodoro Adorno de 1938 a 1949, es decir, retratos ejecutados en un plazo de ciento veinte años.

Si bien el tema principal del libro son los EE.UU, va más allá al extenderlo “al destino precario de la libertad en las sociedades capitalistas modernas” (Offe). En Max Weber la breve experiencia norteamericana fue decisiva para afirmar su tesis referente al destacado rol que ejercen las sectas religiosas en la formación del capitalismo. En cuanto a la prolongada estadía de Theodoro Adorno, intelectual de la burguesía alemana ilustrada, judío, que se vio obligado a huir de su país por la persecución del nacional socialismo, expresó en sus libros, ensayos y conferencias una posición ambivalente, primero negativa y finalmente favorable sobre la sociedad norteamericana.

Los tres pensadores tratan de aclarar cuán importante ha sido para el pueblo y las instituciones norteamericanas el logro de la libertad y la igualdad y hasta donde sus costumbres y prácticas han influido en su política exterior. Tocqueville, cuya familia fue afectada por la Revolución Francesa de 1789, creció en una época post revolucionaria, con la convicción de que la gran tendencia de la historia universal de los últimos siglos, “consiste en la paulatina nivelación de las desigualdades de nacimiento de las sociedades estratificadas”. Y hace la afirmación en su libro La Democracia en América, que la democracia norteamericana no es resultado de un proyecto revolucionario sino de la carencia de un orden político hereditario.

En su famoso libro que hemos mencionado atrás intenta responder a la pregunta: ¿Cómo un orden social basado en la libertad igualitaria de las personas, logra producir prosperidad y estabilidad en los EE.UU, mientras que en Europa los primeros pasos hacia un orden semejante desemboca en conflictos bélicos y guerras civiles, retrocesos reaccionarios, así como en el permanente temor al alzamiento revolucionario de las masas populares? ¿Cuáles son los factores que conducen a su fracaso?

Otro tema fundamental del libro de Offe es averiguar la posición de Tocqueville, Weber y Adorno sobre lo siguiente: ¿EE.UU se europeíza o Europa se americaniza? ¿Cuál es el futuro de los dos continentes? Esta discusión se plantea a partir de la afirmación que hace Hegel en su libro Lecciones de Historia de la Filosofía (escrito en la primera mitad del siglo XIX) según la cual América no había entrado en la historia universal, proclamando el eurocentrismo que se extendería, desde entonces, a las ciencias sociales y que todavía permanece en ellas.

En síntesis los tres autores mencionados reconocen la existencia de la democracia en América, sin negar sus falencias como la extrema búsqueda de la ganancia, haciendo de Norteamérica una sociedad exageradamente “materialista”, dejando las ideas en un segundo plano, salvo en el campo religioso. Rechazan la “industria cultural” que domina todos los sectores de la “cultura”, en todo caso reconocen cualidades excepcionales de los EE.UU, como su extensión, sus riquezas naturales, su libre régimen político (aunque reclaman la existencia de verdaderos partidos políticos e incluso de clase), excepcionalidad que lleva a sus gobiernos a considerarse destinados a mantener el orden económico y político mundial. El último capítulo lo dedica Claus Offe a criticar fuertemente la política exterior de los EE.UU y su aspiración a dominar el mundo.

lunes, 25 de junio de 2012

Los años a la par de las estaciones


Hace algunos años leí la trilogía novelística sobre Nueva York del escritor Paul Auster. A mi manera de ver, un buen escritor, pero no un gran escritor. Intentaba una técnica literaria original, que a ratos distraía, pero su prosa no me pareció sobresaliente. Sin embargo, atraído por la propaganda y las notas de algunos críticos, compré y leí su última obra Diario de invierno ( Anagrama. Barcelona. 2012 ). Como su título lo sugiere, se trata de un diario que se convierte en autobiografía. Este libro me gusta más que los anteriores.

La primera anotación la hace el autor sobre algo que le ocurre al personaje que, sin duda, no es otro que el mismo. Cuando éste tiene seis años. Se despierta y se dirige con los pies desnudos a la ventana en una mañana en que cae la nieve, que ya comienza a poner blancas las ramas de los árboles frente a la ventana de la casa.

“En cierta manera el tema de la autobiografía resulta ser no tanto la vida sino la preparación para la muerte.”


El invierno es el final de las estaciones. Los pies desnudos es el comienzo de la vida y la casa, el lugar en que vivirá hasta el final de sus días. Esos días se sucederán como las lluvias, las hojas secas del otoño, o los copos de nieve. Igualmente las habitaciones, los edificios o las casas del campo o de las grandes ciudades. Una característica de esta novela es que a la par que se señalan los años del personaje, describe los lugares donde el escritor vive, o mejor, escribe, pues ésta es su pasión, incluso algo más, su necesidad para existir.

En cierta manera el tema de la autobiografía resulta ser no tanto la vida sino la preparación para la muerte. Sabemos que estamos vivos, pero que, quizá, de repente, o tras una larga agonía, nos hundiremos en la nada. Desde luego que la cuestión no surge en todas las páginas, pero lo presentimos.
 
Auster nos prepara para aceptar el final, Sobre todo con los relatos breves de la muerte del padre, primero y luego de su madre. Sobre todo cuando cuenta el accidente automovilístico que lo lleva a él, a su esposa y a su hija, a pocos metros de la muerte. Luego con sus reflexiones sobre el infarto cardiaco que sufre a los 50 años, que lo derrumba en medio del dolor y en la soledad del cuarto. Sin embargo, no vienen acompañadas del temor a morir. Al contrario, se siente tranquilo y piensa rápidamente que quizá la muerte no es tan mala como creíamos. Descubre que “cuando a una persona le llega el momento de morir su ser se muda a otra zona de la conciencia donde es capaz de aceptarla”. Luego cambia de opinión cuando aullaste de terror, tirado en el suelo, porque la muerte estaba dentro de ti y no querías morir. Su entusiasmo por el béisbol a los siete años se convirtió para él “en la cima de la felicidad, lo más grande que podías hacer con tu cuerpo”.

Después vendrá el momento más complejo de su vida, el despertar de su sexua-lidad y la de toda su generación. El constreñimiento en el hogar y sobre todo en la universidad, en una época muy conservadora en la política y en las costumbres de los Estados Unidos, luego vendrán las relaciones de chicos y chicas que se convertirán en el libertinaje del sexo, las drogas y el alcohol. Sus primeras excursiones en busca de las putas. Del amor-dinero, pasando por la ardorosa masturbación de adolescentes. Varios son los episodios que conocemos al respecto, unos alegres, otros, sombríos. En lugares sórdidos o hermosos, como en las orillas del Sena, en la ciudad de la Luz y del amor. Y todo esto en medio de los fracasos matrimoniales, el nacimiento de los hijos, etc.

Vale la pena mencionar a Sandra, de “cuerpo majestuoso”, la prostituta inolvidable: hizo de cada encuentro unas horas de ternura, de cariño, de entrega. Capaz de acompañar al periodista, al escritor, al profesor, a recitar en la cama los versos de Baudelaire. “Fue uno de los momentos más extraordinarios de mi vida, de los más felices, e incluso seguiste pensando en Sandra cuando regresaste a Nueva York.”

¿Lo que nos dice Auster es lo mismo de siempre? Creemos encontrar en su relato no otras verdades pero sí un acento distinto, otro ritmo, otro eco de la misma angustia, otra sed, otra memoria, un tiempo impulsado por el viento de los años vividos.

domingo, 17 de junio de 2012

El universo de Kant (XXV)


Pocos filósofos – aunque es una cualidad de la filosofía – han abarcado tanto horizonte como Manuel Kant. Su mirada logró envolver el espacio cósmico y encontrar en este las claves de su formación y desarrollo. Apoyándose en los descubrimientos matemáticos y físicos de Newton y Laplace, Kant afirma que los astros y las estrellas que pueblan el universo no son creación directa de Dios, sino derivados de nebulosas incandescentes que se transformaron  en masas sólidas o gaseosas que giran por el espacio.  En uno de los planetas ha surgido y habitado una extraña y hasta ahora única especie de seres inteligentes, llamada humana.


“La segunda parte de la filosofía de Kant es la más celebrada y reconocida por los filósofos idealistas, pues su tema principal es el de la moral y la ética.” 


Esta preocupación convierte a Kant, en la primera etapa de su pensamiento, en un estudioso e investigador de las ciencias naturales .Por ese entonces comienzan a aparecer  ciencias especializadas, como la geología, la embriología, la fisiología vegetal y animal, la química inorgánica y orgánica, hasta llegar hoy a la física atómica, que significa un avance enorme en el conocimiento de la materia. En este período Kant escribe uno de sus primeros libros, Historia natural universal y teoría del cielo ( l755), dedicado al estudio del sistema  solar. Dando comienzo con él a la historia de la Tierra. Presenta las primeras hipótesis sobre el origen de las mareas  y la velocidad diaria de la Tierra en el espacio, fundamentando algunas de las tesis de Copérnico y Galileo En antropología expone la  idea de la historia natural de las razas. Engels anota que por primera vez Kant hizo temblar la tesis de que no existía historia alguna de la naturaleza.

En la filosofía de entonces (no solo la kantiana), predominaba la afirmación  de que las leyes mecánicas regían la materia y que lo existente tenia una sola causa, Dios.

La segunda parte de la filosofía de Kant es la más celebrada y reconocida por los filósofos idealistas, pues su tema principal es el de la moral y la ética. Con  sus trabajos sobre la Crítica: La crítica de la Razón pura, La crítica de la razón práctica y La Critica del juicio,  pasó a la historia del pensamiento humano.

 Kant entra al terreno del agnosticismo al distinguir “la cosa en sí”, del simple “fenómeno”. Es decir, que no podemos tener un conocimiento teórico de “las cosas en sí”, pues son cognoscibles solo los “fenómenos”. El pensamiento del filósofo de Königsberg es extraordinariamente rico y diverso y uno de los más profundos. Su análisis sobre los juicios distingue los juicios analíticos, de los sintéticos y  descubre los juicios sintéticos a priori, una síntesis de los anteriores. Muestra la existencia  en el hombre de tres facultades cognoscitivas fundamentales: la sensibilidad, el entendimiento y la razón.  O sea la facultad de sensación; el entendimiento, la facultad de conceptos y juicios; la razón, la facultad del pensar especulativo que se eleva hasta las ideas, que son conceptos de la razón sobre la unidad  absoluta de la condición de todos los fenómenos. Los juicios sintéticos a priori son posibles en la ciencia natural gracias a las categorías, conceptos del entendimiento independientes de la experiencia.

No tenemos espacio para referirnos  a otros aspectos de su mente prodigiosa, ni  a su espíritu al servicio del hombre libre. El mismo hizo de sí un retrato magistral, que citaremos a continuación : “Yo soy un investigador vocacional. Siento en mí la sed por conocerlo todo y la inquietud por extender mi saber, así como la satisfacción que me produce cada nuevo descubrimiento. Hubo un tiempo en el cual creía que solo esto podía dignificar a la humanidad y menospreciaba por ello al  vulgo ignorante. Rousseau fue quien me desengañó. Aquella deslumbrante superioridad se desvaneció y aprendí a honrar al ser humano. Ahora me consideraría el más inútil de los trabajadores, si no creyera que  mi tarea reflexiva puede proporcionar a los demás algún valor, cual es el establecer los derechos de la humanidad”.

martes, 12 de junio de 2012

La era de Kant ( XXIV )


En la Alemania del siglo XVIII, descrita en artículo anterior, nace en la ciudad de Königsberg, en 1724, uno de los pensadores que deslumbrará la historia de la filosofía mundial : Inmanuel Kant, en una familia de artesanos. Murió en la misma ciudad donde nació en 1804.,sin salir de ella.. Fue profesor universitario toda su vida y estudió y enseñó numerosas materias, entre ellas teología, lógica, cosmología y otras ciencias naturales. Hegel, quien es el autor que nos acompaña en la elaboración de estos apuntes, hace un chiste que se puede aplicar a Kant: “tenemos los alemanes toda clase de rumores dentro y fuera de la cabeza, pero preferimos meditar con el gorro de dormir puesto”.


“La filosofía de Kant ha sido llamada la filosofía crítica, por cuanto se propone ser una crítica de la facultad de conocimiento, pues antes del conocimiento es necesario investigar la capacidad para conocer”.


Kant inicia una nueva etapa de la filosofía europea, la filosofía clásica alemana, en unión de los filósofos Fichte, Schelling y Hegel. El aporte de este tramo de la filosofía fue la elaboración de las leyes de la dialéctica idealista, considerada como la teoría del desarrollo y del cambio permanente del mundo y del universo.

La característica que define la filosofa kantiana “es que pone la conciencia del pensamiento en su subjetividad: es decir, de una parte, contra la objetividad; de otra parte, como la finitud y el desarrollo progresivo de determinaciones finitas”, deice Hegel. Kant destaca la libertad del sujeto, postula que el contenido mismo del pensamiento sea la idea, concebida como unidad del concepto y la realidad. Que el pensamiento puede llegar por la vía del razonamiento a concebirse no como algo contingente, sino como algo absoluto de suyo.

Dios para Kant no puede encontrarse en la experiencia: ni en la experiencia exterior, pues podía buscarse a Dios por todo el cielo sin encontrarlo, ni en la experiencia interior, aunque los místicos, los visionarios. pueden descubrir dentro de sí mismos muchas cosas, entre ellas a Dios, es decir, lo infinito. Ve pues a Dios como un postulado de la razón práctica. Lo que hay de verdad en la filosofía kantiana – agrega Hegel – es el reconocimiento de la libertad. Desde luego que ya Rousseau había visto en la libertad lo absoluto. Los franceses ( Rousseau ) conciben este problema desde el punto de visto de la voluntad y Kant más bien desde el teórico.

Kant le dará a la lógica un desarrollo enorme e inesperado, va mucho más allá que Aristóteles. Descubre nuevas categoría y a las antiguas les da mayor profundidad como ocurre con el tiempo y el espacio. La categoría de los conceptos sintéticos a priori tendrá sitio especial en la historia del pensamiento.

La filosofía de Kant ha sido llamada la filosofía crítica, por cuanto se propone ser una crítica de la facultad de conocimiento, pues antes del conocimiento es necesario investigar la capacidad para conocer. Lo que parece de simple sentido común, como muchas otras grandes ideas de la filosofía, constituyó un verdadero hallazgo para Kant. Según esto el conocimiento es presentado como un instrumento, como una manera de apoderarnos de la verdad. Se debe averiguar previamente si el pensamiento es capaz de dar lo que se exige de él. Hegel lo explica así: debemos conocer la facultad cognoscitiva antes de conocer. No es posible apoderarnos de la verdad antes de la verdad misma. Es un paso grande e importante el que da Kant al someter a investigación el conocimiento.

Hegel considera que la filosofía kantiana “es teóricamente la Ilustración en el plano metódico, basada en la tesis de que el hombre no puede conocer ninguna verdad, sino solamente los fenómenos, siguiendo las huellas de Locke y de Hume; hace penetrar la ciencia en la conciencia, con ayuda de las categorías que denotan la actividad sintetizadora del pensamiento. ( continuará ).

martes, 15 de mayo de 2012

Metamorfosis de una palabra


El mundo ha cambiado mucho. Más de lo que creemos. Y no se tratan de cambios pasajeros o poco profundos, sino medulares, que tienen que ver con su pasado y su porvenir, su estructura y su esencia.

Son numerosos los escritores, poetas, sociólogos, filósofos, que escrutan el porvenir, el camino y el tránsito de nuestro tiempo. Algunos ponen estos análisis en la cuenta de las izquierdas, del marxismo, mas la gama de los críticos es mucho más amplia y abarca todos los continentes. Esto indica que nos acercamos a una mutación aún más profunda que modificará radicalmente la organización de la sociedad humana. La sociología y la filosofía, la técnica y la ciencia, se han convertido en disciplinas fundamentales para comprender el mundo y la nueva condición humana de nuestros días.

“La cultura es diversión y lo que no es divertido no es cultura”

Entre los libros que avanzan por estos caminos mencionamos el último de Mario Vargas Llosa La civilización del espectáculo (Alfaguara. Colombia. 2112), autor que ha sido calificado de derecha. Sin embargo en esta obra crítica el sistema capitalista, cuyo progreso moderno, ahora lo sabemos, tiene a menudo un costo destructivo que pagar (…)” y no siempre contribuye a rebajar la pobreza, sino a ampliar el abismo de desigualdades entre países, clases y personas”. En la mayoría de los casos Vargas Llosa toma de otros autores sus argumentos para criticar el capitalismo contemporáneo. Comienza citando al gran poeta T. S. Eliot, al ensayista George Steiner, y sobre todo al filósofo marxista francés Guy Debord, cuyo libro de 1967, La sociedad del espectáculo (Gallimard.París.l992) comenté en esta columna con el título de El espectáculo . Y Una obra reciente La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada (Anagrama. Barcelona. 2010) de los autores Gilles Lipovetsky y Jean Serroy.

El libro del premio Nobel se basa sobre todo en el de Debord, que lleva incluso un título semejante. Solo cambia la palaba sociedad por civilización. La diferencia de contenido entre los dos textos está, según Vargas Llosa, en que el francés de apega al marxismo y “La Civilización del espectáculo está ceñida en cambio al ámbito de la cultura, entendido no como un mero epifenómeno de la vida económica y social, sino como una realidad autónoma, hecha de ideas, valores estéticos y éticos y obras de arte y literarias que interactúan con el resto de la vida social y son a menudo, en lugar de reflejos, fuentes de fenómenos sociales, económicos, políticos e incluso religiosos “(Tesis bastante parecidas a las de Pierre Bourdieu que expuse recientemente en mi columna de este periódico, “El campo literario” , # 343)

El tema principal de Vargas Llosa es el de que la verdadera cultura está desapareciendo, que la palabra que fue la columna vertebral de la conciencia se encuentra, como anota Steiner, “ en retirada”. Ahora la palabra está cada vez más subordinada a la imagen. Y también a la música de las nuevas generaciones, pop, folk o rock, un campo de estridentes vibraciones. “¿Qué efecto podría tener en las intimidades de nuestro cerebro esta musicalización de nuestra cultura?”. Siguiendo a Steiner agrega que el desarrollo de la ciencia ha ido revelando dimensiones insospechadas de la vida humana, del mundo natural, del espacio y creando técnicas capaces de alterar y manipular el cerebro y la conducta del ser humano. 

Apoyándose en Debord, quien desarrolla la tesis de Marx de la alienación, “la ilusión de la mentira convertida en verdad”, como producto de la sociedad capitalista, donde las mercancías son los verdaderos dueños de la vida, “los amos a los que los seres humanos sirven para asegurar la producción que enriquece a los propietarios de las máquinas y las industrias que fabrican aquellas mercancías”. Admite que “El espectáculo – como dice Debord – es la dictadura efectiva de la ilusión en la sociedad moderna”. Lo que trae como consecuencia un empobrecimiento de lo humano. Hemos entrado así en una “genuina cultura de masas”, el Mainstream, de que habla el sociólogo francés Fréderic Martel. Su intención es divertir y dar placer, posibilitar una evasión fácil para todos, sin necesidad de formación alguna, sin referentes culturales.

Vargas Llosa da algunos ejemplos de la “cultura” actual: las telenovelas brasileñas y la películas de Bollywood, los conciertos de Shakira, que no pretenden durar más tiempo que el de su representación. “La cultura es diversión y lo que no es divertido no es cultura”. La palabra cultura se ha transformado en “contra-cultura”.

jueves, 10 de mayo de 2012

Camino de la izquierda colombiana


“Colombia en los últimos 60 años ha tenido guerrillas fuertes y partidos de izquierda débiles, muchos y muy divididos”. Con estas categóricas palabras el historiador Jorge Orlando Melo inició su columna de El Tiempo (Los dilemas de la izquierda ( 28 / 4 / 2012 ). El momento político en que ha sido escrita es oportuno, pues surge cuando asistimos a un nuevo intento de la izquierda de re-estructurar sus fuerzas dispersas y erráticas.

La tesis central del artículo toca el punto decisivo: ¿para avanzar debe abandonar la lucha armada o perseverar en el intento? Si se crean nuevas organizaciones o movimientos que aglutinen los diversos grupos y si se aspira a conformar un partido unido de izquierda, poderoso en número de militantes y claro en sus objetivos inmediatos, debe decidir si transita por una vía desprovista de violencia armada o insistir en ella, para la toma del poder, .l Si retomamos la afirmación de Melo de que la debilidad actual de la izquierda colombiana se debe a que está vinculada a la guerrilla, concluiremos que el camino fructífero es el pacífico, el de las luchas constitucionales y legales.

El historiador nos recuerda la afirmación de Gilberto Vieira en la entrevista que le concedió en l988 a la ideóloga Marta Harnecker: “Reivindicamos como justa la lucha armada y estamos también en la vía que llaman pacífica”. Una clara formulación en favor de la combinación simultánea de la lucha armada y la lucha legal. En mi opinión, 24 años después, los hechos demuestran que era una combinación equivocada de las formas de lucha. Y que es hora de la izquierda de cambiar la estrategia. Buscar la paz, sin que esto signifique una rendición ante el poder gobernante, pero sí el compromiso de las partes de respetar honestamente los acuerdos que se pacten en una negociación.

Hemos sido sorprendidos con la aparición de “La marcha patriótica”. Una enorme manifestación en la Plaza de Bolivar de Bogotá, con gentes venidas de todas las regiones de Colombia y de diversas condiciones sociales y etnias, si bien con objetivos poco claros, salvo la inconformidad social y el anhelo de cambio. Pasará algún tiempo para que podamos conocer el contenido de sus ideales políticos, su equipo dirigente y su verdadera posición frente al problema del conflicto interno que enfrenta a nuestra sociedad desde hace décadas.

Esperamos que la llamada “Marcha Patriótica” contribuya a lograr la paz en Colombia y encauce sus luchas por la vía democrática, pues repetir la trágica experiencia de la “Unión Patriótica”, conduciría a la izquierda a una derrota prolongada.

jueves, 3 de mayo de 2012

El chillido de la tortuga


Somos de Occidente, estamos en el lado opuesto del planeta donde viven los japoneses. Durante siglos hemos sido diferentes. Diferentes geográficamente. Ellos viven en el mar del Japón, asentados en centenares de islas. Nosotros entre dos océanos ( los mayores que existen), aunque en realidad no hay sino un solo océano y un solo mar, ardiente cuando el sol lo toma de frente, frío cuando se acerca a los polos , convertido en miles y miles de toneladas de hielo que ya comienzan a derretirse, una de cuyas últimas hazañas fue derribar el Titanic y sepultarlo en el fondo inescrutable del mar; nuestra tierra, en cambio, amplia, inmensa, fornida, con superficies otrora verdes, a veces más que las aguas marinas, cuando no blanca con pequeños conos de nieve o de torpes arenales que la envuelven con su manto gris y desagradable.

Pero la diferencia geográfica no es la más importante. Somos humanamente distintos. Si los miramos serenamente, poco a poco, comprenderemos que se trata de otro pueblo, de otra manera de vivir, de sufrir, de hacer el amor. Lo ideal sería visitarlos, dada la distancia no es fácil, pero existe un puente para llegar a ellos, a su idiosincrasia. Son las historias que relatan sus libros, sus delicados poemas, la lentitud y al mismo tiempo la fuerza de sus pueblos, que sentimos desde la lejanía.

"Kuwakami es una escritora que describe minuciosamente los utensilios, las comidas, las costumbres, de su nación milenaria, en cortos relatos donde el amor florece como las plantas..."  

Uno de esos libros verdaderos es Abandonarse a la pasión , de la escritora japonesa Hiromi Kawakami ( Barcelona 2011. Acantilado ). Se trata de ocho relatos “ de amor y desamor” ; o mejor, de uno solo, ocho momentos de un solo drama de amor. De amor en ocasiones intenso y violento, en un ámbito para nosotros desconocido y por ello extraño.

“Lluvia fina”, nos coloca en el camino de lo que vendrá. Este breve relato con que se inicia el libro, nos entrega una prosa sencilla y clara, en extremo sugerente, que abre la ventana de nuestra imaginación y de nuestros deseos ocultos. La autora logra combinar lo objetivo con lo que apenas podemos presentir, porque lo adivinamos, aunque no seamos plenamente conscientes de ello. Mezaki y Sakura van por caminos solitarios mientras cae la llovizna, después de comer los platos típicos del lugar y beber varias botellas de sake, el sabroso y fuerte licor japonés. Caminan juntos cogidos de la mano y tropezando sus caderas. Aunque se han encontrado casualmente, sienten la atracción de los sexos. Sakura tiene deseos de orinar, se adentra en un matorral, mientras Mezaki observa interesado los movimientos y ruidos de la amiga. “’¿Te encuentras bien Sakura , sigues ahí?. Sí estoy aquí. Sigo aquí. En cuanto la orina salió toda de golpe el chorro caía encima de las hojas y las mojaba como la lluvia. Te echo de menos, dijo la voz de Makazi. Yo también te echo de menos, incluso ahora. El azul oscuro del cielo se había aclarado un poco más. La lluvia seguía cayendo. Ni más rápida ni más lenta”.

Kuwakami es una escritora que describe minuciosamente los utensilios, las comidas, las costumbres, de su nación milenaria, en cortos relatos donde el amor florece como las plantas de los pequeños jardines de los templos o de los bordes de las avenidas. El amor surge de pronto en las parejas, durante el trabajo, en la oficina, en el autobús. Ciertos amores van adquiriendo una fuerza inmensa, que de caricias delicadas pueden transformarse en fuentes de dolor-placer, que nosotros torpemente llamamos sado-masoquistas. Como ocurre en el cuento “El canto de la tortuga”. Yukio y su amante, que apenas se conocen, resuelven compartir sus vidas en un pequeño apartamento donde tienen una pecera en que habita silenciosa una tortuga que, de repente, lanza un corto chillido, como si fuera consciente de lo que sus amos hacen y quisiera protestar por ello, principalmente cuando Yukio le hace daño a su compañera y esta le responde con ese placer que produce dolor. En ocasiones eran solo palabras de Yukio, no propiamente groserías o insultos pero sí palabras como éstas : “No quiero que me arrastres al agujero donde estás. Yo sabía a que se refería. Si dejaba que lo tocara, Yukio se hundíría conmigo en el lugar de las cosas inciertas e inacabadas. Le abría pegado algo de mí, como si sufriera una enfermedad contagiosa. Pero de pronto se recuperaba y volvía a hacerme el amor brutalmente.”

La tragedia del suicidio se repite en los relatos. En ellos las víctimas se unen a los mitos de sus religiones misteriosas, cuando las almas viven por centenares de años, esperando el rencuentro amoroso. Dos de los más bellos relatos son : “El pavo real” y “El insecto dios”. El insecto de bronce que les ayuda a entender que el cuerpo y la mente son inseparables, una misma cosa.

lunes, 23 de abril de 2012

El campo literario


El surgimiento de un nuevo y potente pensador o artista conmueve justamente al extenso mundo de la cultura. En estos días se han conmemorado los 10 años de la muerte del sociólogo francés Pierre Bourdieu (1930 -2002). Periódicos, revistas, seminarios, libros, se han publicado tratando de explicar sus principales aportes al estudio no solo de la sociedad, como correspondería a un sociólogo, sino de la literatura, el arte y la ciencia.

Pierre Bourdieu hace parte de una fila de intelectuales franceses, entre ellos, Sartre, Foucault, Derrida, que han desarrollado el pensamiento europeo en la segunda mitad del siglo XX, con nuevas concepciones, inspirándose en Marx, Nietzsche, Freud, Heidegger. Sartre y Bourdieu las aplicaron a estudiar como un ejemplo, entre otros temas, la existencia y la obra de Flaubert, que les permitió, al primero, escribir una biografía descomunal en varios tomos y al segundo, una de sus obras fundamentales Las reglas del arte. (Anagrama. Barcelona. 1997).

"Para Pierre Bourdieu resulta necesaria y difícil la ruptura con el pensamiento de Estado, que está presente hasta lo más íntimo de nuestro pensamiento."

Como sociólogo, Bourdieu busca encontrar un fondo “científico” que regula el proceso creativo, separándose de la teoría en boga de las causas económicas, geográficas, históricas, etc. sin caer en la tesis hermeneútica de Gadamer de que “la obra de arte representa un desafío lanzado a nuestra comprensión porque escapa indefinidamente a cualquier explicación y que opone una resistencia siempre insuperable a quien trata de traducirla en la identidad del concepto”.

Bourdieu plantea una reflexión original que le permite encontrar la génesis y la estructura del campo literario, que se forma a sí mismo, resultado de las tomas de posición de los artistas sobre las corrientes, movimientos y escuelas de la época, creando así su propio valor, es decir, autoconstruyéndose como artista, en este caso, como escritor. Apartándose de la afirmación de que la obra de arte es producto de la inspiración, del genio e inclinándose por la hipótesis de que es posible cimentar una ciencia de las obras.

Se trata de un pensamiento complejo, difícil de captar en toda su amplitud y profundidad. Crea una nueva terminología para explicar fenómenos que percibe en la sociedad y por lo tanto en la cultura contemporáneas, como el de “campo”, que extiende al campo literario, científico, político, del poder, habla del “capital” humano (no el puramente económico), simbólico, de las relaciones de unos campos con los otros, de la economía de los bienes simbólicos, de la “revolución simbólica”, etc. Su componente teórico resulta muy rico e interesante, que han aprovechado sus discípulos para resolver problemas de la vida real.

Es un sociólogo muy cercano a la filosofía. Como sociólogo toma en cuenta los hechos, los acontecimientos, las particularidades. En su libro Razones prácticas (Anagrama. Barcelona. 2007 ) que lleva como subtítulo “Sobre la teoría de la acción”. Escribe : “Todo mi propósito científico parte en efecto de la convicción de que solo se puede captar la lógica más profunda del mundo social a condición de sumergirse en la particularidad de una realidad empírica, históricamente situada y fechada”. En algunos temas es radical, por ejemplo, en el del Estado : “Proponerse pensar el Estado significa exponerse a retomar por cuenta propia un pensamiento de Estado, aplicar al Estado unas categorías de pensamiento producidas y avaladas por el Estado, por lo tanto a no reconocer la verdad más fundamental de éste”. O sea que las ideas que tenemos del Estado han sido producidas e impuestas por el mismo Estado, principalmente a través de la escuela. Cita al novelista Thomas Bernhard que en su libro Maestros antiguos (que dicho sea de paso, hemos comentado en esta columna y que aparece en mi reciente libro Crónicas Literarias). “La escuela es la escuela del Estado, donde se convierten a los jóvenes en criaturas del Estado, es decir, única y exclusivamente en secuaces del Estado”. Aunque Bourdieu reconoce que se trata de un párrafo con exageraciones, lo aprueba en lo esencial. Afirma que resulta necesaria y difícil la ruptura con el pensamiento de Estado, que está presente hasta lo más íntimo de nuestro pensamiento.

miércoles, 18 de abril de 2012

Vieira y su época

El poeta José Luis Díaz-Granados ha publicado un reportaje sobre Gilberto Vieira White, editado por la Secretaría de Cultura de Caldas, con motivo del centenario de su nacimiento. No se trata de una biografía del dirigente comunista colombiano, sino de un retrato de su vida cultural y de sus relaciones con los más connotados intelectuales y políticos de su tiempo, tanto del país como del exterior.

Vieira nació el 5 de abril de 1912, en Medellín, Antioquia, pero creció en Manizales, donde hizo sus estudios secundarios hasta el día en que el rector del Instituto Universitario de la ciudad, lo expulsó por sus ideas tempranamente revolucionarias. Pronto ingresó al Partido Comunista recién fundado, es decir, en1930. Al cual perteneció hasta su muerte, el 25 de febrero de 2000. Fue el dirigente máximo del PCC desde 1947 hasta 1991.Uno de los dirigentes comunistas del mundo que durante más tiempo ejerció el cargo de Secretario General.

Gilberto Vieira era hijo de una distinguida familia de la burguesía media, descendiente del jefe liberal Rafael Uribe Uribe, de una madre de ascendencia inglesa, White, y contrajo matrimonio con Cecilia Quijano Caballero. Su padre, Joaquín Vieira, perteneció al partido conservador. Su hermana Maruja Vieira es una de las poetizas colombianas más destacadas.

Entre las personalidades de la izquierda colombiana que más impresionaron al joven Vieira, están María Cano, llamada por su belleza y valentía la flor del trabajo, Ignacio Torres Giraldo, Tomás Uribe Márquez, fundadores del Partido Socialista Revolucionario (PSR), en los años 20 del siglo pasado, que luego se transformó en el Partido Comunista de Colombia, siguiendo las orientaciones de la Internacional Comunista, con sede en Moscú.

En 1924, antes de la fundación del Partido, se creó la primera célula comunista encabezada por el cronista Luis Tejada y el poeta Luis Vidales. En los años 30 surgen nuevos líderes de izquierda, con mayores conocimientos académicos, como Gerardo Molina y Antonio García. Y numerosas personalidades democráticas , tales como Baldomero Sanín Cano, Gabriel Turbay, Felipe Lleras Camargo, Y, desde luego, Jorge Eliecer Gaitán, líder del liberalismo social.

En sus conversaciones con Díaz-Granados, Vieira no hace grandes revelaciones, con excepción de la siguiente: “Un mes antes de su muerte, Gaitán llama a Vieira y le dice : Yo estoy convencido de que la oligarquía de este país no me va a permitir llegar a la Presidencia de la República. En este caso, yo voy a proponer la candidatura presidencial de (Dario) Echandía”. Sobre el presidente López Pumarejo Vieira anota :  “La verdad es que López Pumarejo, en mi opinión, ha sido el mandatario más importante que ha tenido Colombia en el siglo XX”.

Son numerosas e interesantes las opiniones de Vieira sobre los dirigentes soviéticos que conoció en su larga vida de militante comunista. En la página 52 observa: “Me impresionó de manera negativa, muy mal, la mediocridad de los dirigentes comunistas soviéticos… Malenkov era un personaje muy extraño, sombrío…” De Gorbachov añade : “Demostró una absoluta incapacidad para dirigir la situación que se creo con la perestroika: el caos completo en la Unión Soviética, lo cual aprovecharon muy bien sus enemigos”. Sobre Mao con quien conversó varias veces dice que la última vez le escuchó cosas muy extrañas Y, con unos argumentos y divagaciones muy raras, con cosas así como que “si ya habrían llegado las sociedades en otros planetas, que si eran sociedades primitivas o capitalistas”. Y que él se apresuró a decirle que seguramente eran sociedades comunistas. Pero también elogia a Chou-En Lai , a Liu-Shao-Chi y desde luego, a Fidel Castro y al Che Guevara. Da testimonio sobre intelectuales y artistas como Picasso, Rivera, Neruda, García Márquez y otros.

En resumen, el escritor Díaz-Granados termina afirmando en las entrevistas, que “Vieira, sin duda alguna, es el más notable político comunista de Colombia y uno de los más importantes revolucionarios de nuestra América, a lo largo de siete décadas de una entrega incondicional a la causa de los pobres del mundo”.